domingo, 3 de noviembre de 2013

Roma o las muñequeras de Michael Cooper por Octavio Gómez

¿Os acordáis de Roma? No recuerdo la final de la Copa de Europa, pero recuerdo que el patrocinador era el Banco di Roma. Larry Wright se llamaba. El base americano, los italianos tenían bases americanos porque sus pivots nacionales eran duros, muy duros: Meneghin y la dupla de Pesaro: Magnifico y Ario Costa.


Nosotros languidecíamos con Romay y Aldama en Barcelona 92. Yo vi jugar a Santi Aldama y Fontent es Patrick Ewing comparado con él. Santi Aldama es un mito, flaco, flaquísimo...el CAI con su cantera: Dani Álvarez, Hernández, Murcia...y más tarde los hermanos Angulo, Rogelio Legasa. Dani Álvarez estudiaba para Ingeniero. Un buen quinteto: Álvarez, Angulo, Hernández, Murcia y Aldama.

Me voy del tema. Porque he empezado hablando de Roma. De la Roma campeona de Europa, de la Roma donde jugó George Gervin, el puto hombre de hielo...jugó con mil años y luego jugó con mil y un años en Manresa.

Os acordáis de la Roma de los noventa, cuando Il Messagero di Roma. De eso no os habréis olvidado, ¿verdad? Había pasta, mucha pasta. Un año Danny Ferry, prometía, prometía mucho, pero era un niño mimado, su padre era jerifalte en el draft maldito de Sean Elliot, Pervis Ellison (dios, qué cruz, peor que Danny Manning) o Glen Rice. Ferry la lió, no quería jugar con los Clippers perdedores, con los Clippers del infierno. En ese Draft estaban Tim Hardaway (Don Nelson demostraba que al ataque se jugaba con tres bases...y Manute Bol cerrando la zona), estaba Dana Barros y Shawn Kemp (el animal Bannister del futuro, del instituto a la NBA, un comeniños) con los Sonics, BJ Amstrong en el trabajo sucio de los Bullos...y los Lakers, muy serios, dijero que Vlado Divac iba a sustituir a Karem...y lo hizo. En el Draft del 89 estaban Dyron Nix (que jugó en Málaga), Jeff Martin, que jugó en el CBZ del gordo Turner, estaba uno de los grandes, Dino Radja...acababa de ganar con la Jugoplastika su primera Copa de Europa. Manos grandes, Dino Radja...el reverso serio de Toni Kukoc. Talento.

Me he ido, Danny Ferry, niñato, niñato. Il Messagero las pone sobre la mesa y ficha a Ferry y al base de los Celtics Brian Shaw. Americanos de verdad, nada de saldos... en el CAI viniero Alexander Belostenny, más cerca de Tachenko que de Sabonis (y lo sabéis). Davis, era bueno, lo habíamos visto jugar en los Bucks...y luego llegó Pat Cummings, tenía un cromo de Pat Cummings jugando en los Clippers. Shaw y Ferry. Eran millones y millones de liras, la lira no valía nada, la lira era una broma, eran acciones de internet, eran mortadelos, eran fotocopias de liras y liras.

Al año siguiente, Dino, el gran Dino Radja y el mito, Michael Cooper, el suplente de Magic en los Lakers del Showtime Michael Cooper fibroso, con sus muñequeras, no olvidaréis nunca las muñequeras de Michael Cooper, eso eran muñequeras, como las de Robert Parish, muñequeras americanas, de verdad. Era serio el dinero del Mensajero de Roma. Y el último año del Mensajero llegó Mahorn, el bad boy maldito, el tipo que no fue protegido en el draft de expansión. ¿ A quién queréis, a Edwars o Mahorn? A Edwards, a Edwards...nuevo barrabás de bigotes mexicanos.

Amo a la Virtus de Roma porque nos hacía soñar, porque traía a jóvenes ricos sacados de libros de Brett Easton Ellis y a glorias pasadas, pasadísimas. Eran los noventa y todavía vivíamos en los ochenta. Amo a la Virtus de Roma y a las muñequeras de Michael Cooper.

Amo  las muñequeras de Michael Cooper y sus calcetines largos, larguísimos. Las medias blancas de Tillmon, que jugó en León, muy subidos, hasta la rodilla. Amo la camiseta blanca interior de Norris y la camiseta blanca interior de Waiters y las muñequeras de MacDoo en los Buffalo Braves y sus patillas y las muñequeras de Orlando Wooldrige y el doble cero y el doble cero de Robert Parish y las muñequeras de Robert Parish.

Amo la espalda de Larry Bird, destrozada, machacada. Amo a Gene Hackman diciendo: esto es Indiana. Amo a Clarence Kea con dos metros justos jugando en Orense y antes en la Roma.

Y los mil rebotes de Clarence Kea, los amo también.

La Virtus juega el próximo miércoles contra el CAI en el Felipe. Venid, amor, amor, amor. Y Roberto Premier.  

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